lunes, 21 de noviembre de 2016
martes, 15 de noviembre de 2016
viernes, 29 de abril de 2016
EL LIDERAZGO Y EL PODER DE LOS MEDIOCRES
No es una casualidad, ni una oscura
conspiración: ocurre por la lógica de funcionamiento del propio sistema
actual, basado en la competitividad y en el darwinismo social salvaje.
¿Pasa en todos los países del mundo?
Mayoritariamente si, desde hace mucho, quizás desde el inicio de la
sociedad tal como la conocemos.
Es un mal que se ha extendido como una
infección por todas las sociedades del mundo prácticamente. Es sencillo
los que tienen menos barreras morales y emocionales a la hora de actuar
tienen muchas más posibilidades de alcanzar los puestos dirigentes.
Es algo que sucede continua e
invariablemente en todo tipo de estructuras, como por ejemplo:
multinacionales, grandes y pequeñas empresas así como en los partidos
políticos.
Es así, no nos engañemos. Puede no
gustarnos o incluso desagradarnos pero gran parte del capital de un
político no radica su ideología ni en sus dotes de gestión, sino más
bien en su habilidad para conspirar, crear alianzas y llegado el caso,
traicionar a quien sea necesario.
Éste es el lado oscuro del talento político que muchas veces la sociedad no está dispuesta afrontar y asumir.
Estas habilidades, deben estar
acompañadas de muchas otras como por ejemplo: formación, carisma, don de
gentes, buena oratoria y un dominio de la escena mediática.
Competencias indispensables a la hora de liderar cualquier tipo de
organización con éxito.
Este conjunto de habilidades son las que
se representan clásicamente como el talento político, las que si salen
en todos los manuales.
Así pues, realmente un político en la
actualidad debería contar con ambos tipos de talento si quiere
convertirse de verdad en un gran líder y ser verdaderamente útil.
¿Pasa esto en todos el mundo? No en todo, existe también otro tipo de líderes.
Los líderes sin carisma, sin nivel, sin talentos destacables incapaces de hablar otro idioma que no sea el suyo sin correr el riesgo de caer en el más lamentable de los ridículos.
Líderes con una oratoria vulgar y que no dominan ni lo básico. Éstos
son otro tipos de líderes (muy habituales también), muchos de ellos
encumbrados por los poderes facticos o por el poder de los mediocres.
La suma de un grupo de gente mediocre que medra en todas las
organizaciones y que muchas veces acaban llevando a la cima del poder a
líderes sin talento simplemente para permitirles seguir con su estilo de
vida, dado que el líder talentoso rápidamente los apartaría de su lado y
de sus responsabilidades.
Así que compañeros, pensemos cómo
cambiar esto, porque el líder de los mediocres no creo que sea el líder
que necesitamos para cambiar las cosas. Tal vez un baño de realismo
sería necesario alguna vez, porque recordemos aquella máxima que reza,
que todas las organizaciones sociales tienen el líder que se merecen.
Alexis Garrido Fermosel.
viernes, 29 de enero de 2016
El poder de la palabra
Normalmente cuando estamos con niños intentamos hablar con
cuidado, no queremos que ellos aprendan palabras mal sonantes por si las
pronuncian luego. ¡Claro! Los niños dicen muchas cosas sin pensar…
¿pero acaso los adultos nos paramos muchas veces a pensar el efecto de
nuestras palabras? Yo creo que no, creo que eso del pensar antes de
hablar se está perdiendo en pro de la verborrea estilo “latenight”.

Las palabras tienen el poder de crear y destruir, por lo tanto un buen o mal discurso tiene ese efecto multiplicado por mil.
¿Alguien duda del poder de “YES, WE CAN” del “I HAVE A DREAM” o en el sentido negativo el tan repetido “VAYASE SEÑOR GONZALEZ” ?

Podemos observar mil ejemplos, una amistad o una relación que se
dañan, por unas palabras o unas frases fuera de lugar, un empleo que se
pierde por una mala entrevista. Todos en nuestra cabeza tenemos muchos
ejemplos del poder de la oratoria.
Tal como nos están enseñando en este posgrado grandes profesionales del sector como mi apreciado camarada Xavier Marín,
la gran Maria Juanhuix, etc el hablar, el saber hacerlo bien y con un
mensaje estructurado es sumamente importante a la hora de comunicar de
forma eficaz nuestras ideas.
La política hace mucho que perdió la inocencia y nada de lo que se
dice o hace es casual. Esto puede hacer que nuestra capacidad para
observar y diferenciar la verdad disminuya por el ruido general (cuando
los árboles no te dejan ver el bosque). Así, con discursos maniqueos y
de gran elaboración (no por complejos o trabajados, sino por simplistas y
vacíos) se puede crear la duda, convertir lo positivo en negativo. El
poder de un discurso simplista y tacticista puede generar gran
desconfianza y muchos problemas, por eso los políticos antiguos y nuevos
deberían dejar de lado esa tipología de discurso populista en su
connotación más negativa y empezar a profundizar en el discurso real,
potente, de ideas y con un sentido ético mayor.
Las palabras NO SE LAS LLEVA EL VIENTO, quedan
enganchadas en las mentes y corazones de los que nos escuchan. Por eso
no debemos menospreciar el poder de un buen discurso y tampoco usarlo
para ensalzar el odio como sucedió en otras épocas oscuras.
Debemos tener claro que si nuestro vocabulario es sencillo y claro,
nuestro discurso será seguramente sencillo y claro y esto nos hará
llegar a más gente. Si nuestros discursos son largos, técnicos,
enrevesados, no serán exitosos. Hablamos y creamos discursos para
comunicar no para regalarnos nuestros oídos con nuestra voz. Este hecho
debemos tenerlo muy claro.
De nuestras palabras, de nuestros discursos depende nuestro futuro,
así que empecemos a cambiar nuestra vida, cuidando las palabras que
decimos y nuestra forma de hablar. Debemos tener siempre presente que lo
que queremos es transmitir un mensaje CLARO y SENCILLO.
domingo, 24 de enero de 2016
Que necesitas en tu “War Room”

Tras la sesión de Cine fórum en la que vimos “The War Room” me he animado a intentar hacer una síntesis de lo que para mí necesitaríamos para poder tener cada uno la nuestra.
La War Room debe ser un equipo de especialistas cuya función es la de desarrollar tácticas y mensajes que ayuden a ejecutar una buena estrategia de comunicación.
Debe ser un equipo seleccionado específicamente. Tiene que estar concebido como un instrumento de profesionales que acudirán en nuestro auxilio.
¿Es necesario?
Sin duda si queremos ganar, la respuesta es sí. Una War Room no es un instrumento optativo, es básico y debemos tenerlo desde el inicio.Es necesario ejecutar una estrategia coherente con nuestro mensaje. Debemos ser capaces de responder con rapidez y eficacia a los ataques que recibamos. Ser capaz de realizar esto de forma correcta no es fácil y necesita de auténticos profesionales.
¿Quiénes deben integrarlo?
Nuestra War Room debe estar integrada fundamentalmente por especialistas en comunicación, análisis y resolución de conflictos, con experiencia en manejo de crisis. Deben ser de reacción inmediata, así que deberemos buscar estos perfiles o los más similares posibles en nuestras organizaciones y entorno.Aparte se recomienda contar con uno o varios consultores externos que nos permita una visión más objetiva y fría a la hora de evaluar y tomar decisiones, así como especialistas en temas coyunturales, como podrían ser técnicos y abogados.
El núcleo “duro” debe estar formado por un grupo compacto -unas cinco personas aproximadamente- y debemos evitar modificarlo constantemente.
¿Qué habilidades deben tener sus miembros?
Deben contar con experiencia en comunicación política.Es necesario que parte de sus miembros entiendan los Medios de Comunicación. Dado el avance de Internet y de las Redes Sociales, deben entender y saberse manejar eficientemente en estos ambientes, sino podemos sufrir terribles crisis y ataques en estos medios.
Tienen que saber interpretar y analizar las encuestas y estudios de opinión pública.
Necesitamos contar con gente que tenga capacidad para redactar discursos, mensajes, Tweets, etc.
Y sobre todo personas que puedan mantener la objetividad a la hora de analizar el entorno.
¿Qué funciones tienen?
Diseñar tácticas de comunicación que nos permitan ejecutar con coherencia la campaña. Esto incluye definir las líneas de discurso del candidato, así como los comunicados de prensa, la elaboración de los guiones de los spots de radio y TV y de cualquier tipo de propaganda, así como las líneas de mensaje a difundir en las redes sociales.Generar tácticas para aprovechar las debilidades de los rivales.
Evaluar objetivamente las encuestas y focus groups, los resultados reales que se obtienen con la estrategia definida.
Detectar y aprovechar las tendencias y oportunidades de comunicación.
Desarrollar soluciones para enfrentar los ataques y las crisis que surjan.
¿Cuáles son los beneficios que se obtendremos con un equipo lo más profesional que podamos?
- Mantener el enfoque en la estrategia y evitar el desperdicio de recursos.
- Contar con tácticas eficientes que consigan aterrizar la estrategia sin que ésta se distorsione por los temas de coyuntura.
- Evitar que lo circunstancial se imponga a lo estratégico.
- Responder eficazmente a los ataques.
- Evitar situaciones de crisis de imagen.
- Resolver de manera eficiente y rápida momentos de crisis.
- Desplegar tácticas de confrontación o ataque a los contrincantes.
Sin duda y como conclusión creo que debemos intentar en la medida de nuestras posibilidades crear nuestras War Room con la visión más profesional posible, obviando muchas veces el mero hecho de la amistad. Para esto, seamos claros, más vale profesionales que amigos.
Alexis Garrido
martes, 10 de noviembre de 2015
Ética y comunicación, esa extraña pareja.

La ética entendida desde un punto de
vista “clásico” es uno de los factores que intervienen en las relaciones
humanas, y por ende en la comunicación.
Partiendo de esta base los medios de
comunicación deberían actuar con objetividad en el momento de informar.
Este es un aspecto esencial ya que la sociedad tiene derecho a conocer
que es lo que sucede en su entorno más o menos inmediato y utiliza dicha
información para configurar la realidad y formarse una opinión respecto
a ella.
En los medios de comunicación masivos
(televisión, radio, prensa, internet) es básico que exista una ética
profesional muy profunda, aunque huelga decir que hoy en día se
encuentra excesivamente olvidada en muchos casos. Esto debería ser así
ya que son responsables de moldear la opinión de grandes masas sociales,
ejerciendo mucha influencia sobre la visión que tiene el público sobre
los más diversos temas.
Además, ellos regulan y son garantía a su
vez de aspectos como la libertad de expresión, los límites de la
privacidad, etcétera pero en la búsqueda obsesiva de audiencia suelen
perder la que debería ser su función, informar éticamente.
En el periodismo existe el Código de Ético
, que no es más que un seguido de normas que regulan la manera en que
los profesionales del sector deben actuar para llegar a la verdad: cómo
llevar a cabo una investigación, cómo buscar sus fuentes e informadores y
cómo relacionarse con ellas. También os digo que si lo ojeáis
rápidamente veréis como os resulta incluso cómico dado el estado actual
de los medios.
Existen lógicamente las prohibiciones, el
plagio, el invento de historias, sobornar a las fuentes, injuriar,
calumniar, emitir juicios exagerados, aprovechar el poder que se tiene
para desinformar con meros fines personales o por encargo, etc.
En resumidas cuentas, lo que un buen
periodista debe hacer para llegar a ser un profesional de excelencia es
ser veraz e imparcial.
Sin embargo, todas estas normas éticas
han sido y son infringidas desde hace tiempo con tremenda asiduidad
aunque por fortuna, en la actualidad se está tomando cada vez más
conciencia de ello.
En este sentido la sociedad empieza a
darse cuenta de que en la mayoría de los casos desconoce quiénes son los
dueños de los medios de comunicación y al descubrirlo se resulta que
dichas personas poseen empresas que están vinculadas con los poderes del
estado. En ese momento es cuando empiezan a entender porque estos
medios dan una información sesgada.
Un ejemplo sería cuando vemos cómo en los
medios de comunicación se le da énfasis a informar sobre noticias que
no son las más relevantes para el país y su gente, como es el caso de la
independencia por imposición del gobierno, la telerrealidad, los
escándalos de los famosos, o cuando se muestran imágenes impactantes,
únicamente para aumentar la audiencia.
Cuando la sociedad empieza a captar esta
manipulación es sin duda porque hace mucho tiempo que se han pasado y
pisoteado todos los límites de la ética comunicativa.
En la actualidad vivimos en una sociedad
sobre informada, ultra conectada y hiper dependiente, pero esto desde mi
punto de vista ha creado una paradoja muy al estilo de Huxley y su
libro “Un mundo feliz“.
Tenemos tantísima información que no somos capaces de prestarle
atención en profundidad, es tremendamente difícil saber el grado de
veracidad y como suele decirse coloquialmente “las noticias vuelan”.
Un ejemplo sencillo de esto es el 11 de
septiembre. Mucha gente salió a la calle pero el reto consiste en
encontrar algún medio que cite la misma cantidad de personas que
asistieron a la manifestación. ¿Casualidad? ¿Falta de ética?
¿Subvencionalísmo?
Para mi esto es un demostración sencilla,
como muchas otras que se os puedan venir a la cabeza que demuestran, el
nivel poco ético actual, el alto grado de manipulación de la
información que consumimos y de la importancia real que tiene la
información.
¿Creéis que si la información no fuera importante la manipularían y la sesgarían tan habitualmente?
Yo creo que no y es el deber de todos
nosotros dentro de nuestras posibilidades, luchar contra la falta de
ética de la comunicación y exigir su preservación en los medios de
comunicación.
viernes, 6 de noviembre de 2015

Se acercan nuevas elecciones y la gente
sigue pensado que los políticos son corruptos e inútiles, que no se
salva ni uno. Pero también deberíamos tener en cuenta que los políticos
son un fiel reflejo de la sociedad actual y que el corrupto, el corruptor, el que lo consiente y el que les vota, tienen todos parte de culpa.
Y ya es hora, por qué no, de cuestionar las capacidades de nuestros líderes políticos.
¿Dónde está el líder que todos necesitamos?
En este aspecto todos los partidos políticos y sus líderes después de esta legislatura precoz,
se lo tienen que hacer mirar. En las últimas semanas hemos vuelto a ver
“mucho señalar con el dedo”, pero a muy pocos entonar el más mínimo mea culpa sincero
para aceptar su fracaso negociador, sus nefastos liderazgos y sus
manifiestas carencias de conocimientos y valores democráticos. La población tiene la sensación de estar viendo una pelea de patio de colegio y eso daña fuertemente la democracia.
Tras la clase del profesor Xavier Marín,
pensé y analicé con el material que nos había facilitado, si teníamos
alguno que tuviera las virtudes de un buen líder, en mi caso de
izquierdas, o al menos no tuviera virtudes de los liderazgos de
derechas. Y cuál fue mi sorpresa, en la política española no fui capaz
de detectar ninguno.
Cuando se justifican con manidos “y tú más” o el nuevo “es un ataque personal”, lo único que ponen de manifiesto es el poco interés que tienen por acabar con esta forma miserable y despreciable de hacer política.
Esto muchas veces viene impostado por la mediocridad de la gente que
integran las cúpulas de los partidos y las pocas capacidades reales que
tienen.
La política no está exenta de los liderazgos negativos,
no olvidemos que está cuantificado que entre un 20-30% de los altos
directivos tienen tendencias psicopáticas o antisociales y debemos sumar
a ese porcentaje otro enorme grupo de personas mediocre que medra en el
sistema. De nuevo observamos gente y colectivos que están en política
no por el bien común, sino por el mero hecho de la atracción hacía el
poder.
La gente espera y desea una prueba de que esto no es cierto. La gente quiere creer en los políticos,
tiene necesidad de ello. La otra alternativa a la clase política no la
quiere nadie. Sin embargo, esa prueba no aparece. Las viejas y nuevas
formaciones son máquinas destructoras de esperanzas. Es fácil vender
ideas y sueños, el problema es realizarlos. Esto es otra demostración
más de que los valores de un buen líder de izquierdas no están en alza
por estos lares.
El líder político que abra las ventanas de par en par y deje entrar el aire fresco que limpie la inmundicia ética de muchos de los nuevos y viejos políticos de este país, será el líder que necesita nuestra sociedad, por encima de partidos y personalismos.
La pregunta es ¿A qué esperan?
No esperan nada, simplemente no tenemos buenos líderes. Muchos solo
buscan poder, notoriedad, autoridad y eso, compañeros, no son virtudes
de un buen político y aún menos virtudes de un líder de izquierdas.Como reflexión final quiero decir que en el mundo sí existen líderes coherentes con su mensaje, éticos y honestos, que promueven con su estilo de vida su ideología. Por eso nunca perdamos la esperanza y tengamos clara una cosa, si tuviéramos líderes de nivel estas nuevas elecciones no se producirían.“No, el poder no cambia a las personas, solo revelan quien realmente son.” José Mujica.
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